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jueves, 3 de noviembre de 2016

La cara oculta de La Luna. Historia de un jugador de poker online

La cara oculta de La Luna. Historia de un jugador de poker online









Omar se quedó estupefacto al leer esas líneas que decían textualmente: “La fuerza de la gravedad siempre atrae a dos cuerpos”; aunque no vamos a entrar en la cuestión metafísica de porqué los atrae.
Esa era la cuestión pensó; a lo mejor sí había algo superior que hiciera que los cuerpos se atrajesen.
De todas maneras era una fuerza muy democrática que todos poseíamos, y en cierta manera de la misma cantidad entre seres humanos, serviría para unir o incluso para desestabilizar el orden, como un gran cuerpo podía desestabilizar el sistema solar en cuestión de segundos.
El comprendía muy bien toda la teoría de la gravedad, desde los espacios vectoriales que la rigen hasta los campos que producen debidos a diferentes cuerpos geométricos, pero lo que le seguía interesando era esa especie de fuerza mística que podía unir o desestabilizar, aunque fuera de forma pequeña, incluso grandes extensiones de espacio con un ligero movimiento de nuestra masa.
En realidad ese misticismo era usado en masa por los árabes cuando dirigen su cuerpo en dirección a La Meca para rezar, y es exactamente como la palabra que usan para definir esa concentración mística, es como un imán gigantesco que les une, aunque la fuerza ejercida no es significativa tiene un componente místico muy importante.
Me pregunto si Newton hubiese formulado la teoría de la gravedad cinco siglos antes le hubiesen quemado en la hoguera por hereje, pero sea como fuere en el siglo XVII descubrió una de las cuatro fuerzas que se conocen actualmente, y quizás una de las más enigmáticas y a la vez una de las más democráticas ya que siempre une, la fuerza de la gravedad siempre une las masas y las masas nunca se repelen por la fuerza de la gravedad.
Esto le llevo a pensar en el amor y llegó a la conclusión que las fuerzas eléctricas, que dicho sea de paso a pequeña escala son muy fáciles de producir en la naturaleza, podían separar personas como puede ser el amor entre dos personas, pero la gravedad siempre unía, y que eso le podía ayudar a recuperar a la persona a la que amaba.
Quizás esa era la meta y el fin en nuestra vida era movernos un poco para intentar atraer lo que deseamos con un pequeño acercamiento que puede provocar que dos masas se atraigan, y cuando esa fuerza se agranda el movimiento es irreversible.
Nawal era como se llamaba ella y había momentos que habían estado muy cerca, pero nunca se habían llegado a fusionar. ¿Cómo era posible que habiendo estado tan cerca no hubiera habido más acercamiento y ahora estando lejos se podría revertir la situación?, había vivencias en ellos que no les dejaba olvidarse el uno del otro, pero usar una fuerza como la de la gravedad, que es una fuerza a distancia para el amor era complicado, Newton la había descubierto para explicar como se comportaba el sistema solar, pero Omar intuía que había una fuerza mística en ella que incluso podía ayudar a atraer a otras personas, que aunque mostraran diferencias por diferentes razones que fuesen inexplicables, esta fuerza podía ayudarles a unirse.
Omar no sabía, ni él ni nadie si había unas partículas como los neutrinos que fueran las encargadas de producir este proceso del acercamiento entre dos o más masas, pero había algo en ello que le convencía que había una fuerza mística que movía aquel proceso, se sentía como un alquimista en la Edad Media intentando transformar la chatarra en oro, y no se le quitaba de la cabeza intentar recuperar a Nawal a través de esta ancestral fuerza, que podía ser medida con varios decimales pero que tenía un misterioso y ancestral halo de misterio.
¡Ojos que no ven corazón que no siente!, Y se trataba de atraer las cosas importantes de la vida a través de esta fuerza.
Omar tampoco necesitaba ser una gran masa que colapsara el sistema solar; sino que su propia masa usada con inteligencia podía ser un arma muy poderosa, y él además tenía cierta ventaja ya que dominaba los espacios vectoriales y los campos gravitatorios como si fuese un auténtico maestro.
Quizás la primera y hasta el momento única forma de actuar que había era moverse unos metros o centímetros en la dirección en la que estuviese su amada, de la misma forma que los árabes rezaban en dirección a La Meca como formando un imán, siglos antes de la formalización de la teoría de la gravedad.
Omar por otra parte sabía que a veces se formaban una especie de túneles en este entramado de fuerzas que poblaban La Tierra, que hacía más fácil un acercamiento entre las masas o sea entre Nawal y él, y aunque la fuerza vuelvo a repetir era muy pequeña no era despreciable, era como si el aleteo de una mariposa en Singapur produjese una lluvia de verano en Nevada.
Como entendido en física Omar enseguida comprendió que esos túneles que facilitan el encuentro dependían de la rotación de la tierra, y de en que lugares de residencia se encontraran ambos y en definitiva debía haber dos tiempos a lo largo del día que facilitaran ese acercamiento, sin dudar pensó que uno sería un término medio entre las horas de menos ajetreo entre sus dos lugares de residencia, por ejemplo las cuatro de la mañana en un sitio y las tres en el otro o sea las tres y media sería el momento de acercarse a esa persona unos metros o centímetros, y ver si ese aleteo en una parte producía su efecto a miles de kilómetros de distancia.
Esa noche Omar estaba muy excitado, y aunque no se produjo obviamente un acercamiento profundo que produjera que ella le llamara por teléfono por la mañana, sí notó que había un cierto acercamiento. Tenía la sensación de haberse quedado en la burbuja de premios de un torneo de poker, o sea cuando los puestos premiados son hasta el ochenta y tu quedas clasificado el ochenta y tres. Y tuvo constancia que eso pasó dos veces antes de acostarse el primer día en su primer intento.
Por otra parte comprendió algo muy bien; y es que Nawal en el fondo le quería pero que siempre habían estado en esa parte del torneo de poker que se llama burbuja que en el fondo es rozar los ansiados premios.
El segundo paso era intentar saber ¿Cuál era la otra hora del día en el que se produjesen esos momentos de intimidad por llamarlos de alguna manera?, O sea donde esa fuerza se pudiese producir otra vez, después de un breve examen no se le ocurrió nada y tal vez las tres y treinta de la madrugada sería esa única hora donde se podía abrir una especie de túnel, donde sus masas se juntasen un poco, aunque fuese milimétricamente.
De hecho ellos en el primer intento habían rozado lo que Omar llamaba la burbuja del poker, y es que esa era una buena definición ellos no estaban tan separados estaban en una posición muy cercana a los premios, pero la vida es a veces tan complicada que te deja a las puertas de algo que casi acaricias con las manos.
Omar todavía no conseguía aclararse si habría una sola hora del día donde se produjese esa especie de túnel mágico, o si eso pasaría dos veces al día, sin embargo estaba tan emocionado pensando que pasaría el próximo día a las tres y media de la madrugada que eso tampoco le importaba mucho.
Las tres y media de la madrugada era su hora mágica y ya le quedaban pocas horas al día para que anocheciese, aunque estaban a cierta distancia en el globo terráqueo él cálculo, que esa era la mejor hora para acercarse unos metros bajo la luz de La Luna e intentar aprovechar la misteriosa fuerza de la gravedad.
Y es que el primer día no había sido ni mucho menos infructuoso, de hecho se habían quedado en la burbuja de los premios, y era tal la excitación que embargaba a Omar en su segundo día de comunicación, que no se podía expresar con palabras.
Había una realidad y es que cuando se acercara la hora se podían ir haciendo los primeros acercamientos, pero tampoco había que ser pesado había que dejar de vez en cuando reposar a esa fuerza que rige todo El Universo y que se llama gravedad.
Él también se iba dando cuenta de que con sus enemigos si se acercaba un poco de buenas maneras, incluso sin hablar ni hacer ningún ademán de saludo, se limaban asperezas. E incluso daba consejos a sus mejores amigos para actuar de esta forma y de sus notorios beneficios.
Omar se quedó pensando un poco en los espacios vectoriales y en los campos, que si bien no servían demasiado dada la distancia que separaba a ambos, le había permitido la teoría del túnel gravitacional que ocurriría a esas horas.
También había que tener en cuenta el solsticio de verano y el de invierno y ver como influían en este proceso. En una de esas dos posiciones cuando estamos más cerca del sol o sea en invierno la fuerza gravitacional entre ambos disminuiría, y sin embargo aumentaría en verano al estar más alejados del Sol.
Algo así había pasado en la vida real en sus encuentros, cuando se encontraron y estuvieron tan juntos pero a la vez tan alejados, y no era cuestión de dejar nada al azar cuando se está tan cerca de la burbuja de premios, eso lo sabe hasta un mediocre jugador de poker, y la verdad es que no se podía explicar lo entusiasmado que estaba Omar con su idea mística sobre la gravedad y las personas, y más cuando se acercaba irremisiblemente su hora bruja donde encontraría el túnel que le haría acercarse a su amada.
Él ya iba viendo que esa fuerza funcionaba, que dar un paso de buenas maneras hacia sus enemigos limaba las asperezas y además mucho, aunque no se mediara palabra o no se utilizara otro gesto, y es que ésta era una fuerza universal que siempre une y hasta una serpiente desea un acercamiento con otra masa. Es algo que rige el universo y por tanto nuestras vidas.
Omar se volvió a quedar extasiado con la frase que leyó en su libro de física “La fuerza de la gravedad siempre atrae a dos cuerpos”, Y aunque no vamos a entrar en la idea metafísica de porqué ocurre esto, seguía diciendo el libro, Omar sí quería entrar en la idea metafísica de porqué ocurría esto, lo otro era fácil para él que conocía los entresijos técnicos de como funciona la gravedad, que además le servirían si quería entrar en esos detalles místicos que la hacían una fuerza ancestral, de hecho quizás esos monolitos y pirámides antiguas eran ni más ni menos masas que se construían con la intención de acercarse al Sol.
Nadie sabe en la actualidad cual es esa materia o sustancia divina por ponerle un nombre poético a esto que produce la llamada fuerza de la gravedad. Por una parte se intenta explicar por el camino de pequeñas partículas, y por otra parte por el método de las vibraciones y ondas como en el caso de la teoría de cuerdas. Se intenta explicar como se explica la luz, pero sin entrar en detalles y sin afirmar que fue antes ¿el huevo o la gallina? yo me decantaría que fue antes la gravedad que la luz.
Pasaba el tiempo más o menos lento ya que Omar quería que llegara esa madrugada misteriosa pero llena de luz y ver que pasaba el segundo día.
Omar no quería perder fuerzas y aunque todavía quedaban diez horas para la hora mágica, ya había limado asperezas con algunos enemigos y había aliviado a gente con menos suerte que él acercándose un poco a ellos en el pequeño pueblo donde vivía.
Él pensaba que esa hora mágica ahora se estaba produciendo en regiones que consideramos ignotas como Mongolia Afganistán, pero esta es una fuerza democrática cuyos túneles se propagaban en esas zonas que creemos habitadas por salvajes, ¡Qué equivocados estamos! ya que él de pequeño pensó así, pero ahora había cambiado y pensaba que esa gente ahora estaría viviendo ese momento mágico, y que serían incluso más felices ahora que nosotros que todavía vivíamos el bullicio del día con el sol pegándonos en la frente.
Tampoco es cuestión de explicar como Omar llegó a la conclusión que dadas las residencias de ambos la mejor hora sería las tres y media, pero las cosas que funcionan funcionan, el tiempo es muy importante en física y él había llegado a la conclusión que ese era su tiempo y de hecho la noche anterior había sido prometedora.
Omar se tomó un respiro era cerca de ser el solsticio de invierno y quedaban unas horas para la hora mágica y decidió relajarse y fumarse un cigarrillo.
Empezó a pensar lo unidos que habían estado antaño y como se habían separado por casualidades de la vida, como cuando te eliminan en la burbuja de los premios de cualquier torneo y ahora Omar quería retomar la relación y a priori sabía como hacerlo.
El sol se empezaba a poner, primero sería en la residencia de Nawal y después en la de Omar, básicamente Omar tenía que dar unos pasos en la dirección de Nawal a la luz de La Luna e intentarse comunicarse con ella. Ver los sentimientos que tenían ambos al estar mas cerca en ese túnel que se abría a esas horas y ver si esos sentimientos que hubo y que se quedaron tan cerca de la burbuja persistían.
Omar estaba muy impaciente y se fumó otro cigarrillo, no hay que ser fatalista pero podía pasar cualquier cosa en su segundo día por ejemplo que Nawal enfermase y eso le preocupaba, aunque a la menor reacción negativa que sintiera dejaría el experimento y es que jugar con la fuerza de la gravedad no era un juego banal sino algo muy serio, y más teniendo en cuenta que a lo mejor ellos eran almas gemelas o mejor dicho masas gemelas, ya que todas las personas están compuestas por masas.
Omar quería en parte restañar esas heridas que ambos habían tenido en sus mágicos veranos de adolescentes.
Para pasar el tiempo decidió apuntarse a una partida de poker online con gente cuya configuración residencial se acercase a la del túnel mágico que se formaba, y pensó en apuntarse en uno que empezaba en dos horas moviéndose levemente hacia donde en teoría se encontraban sus oponentes, y es que en una mesa de poker el respeto o si prefieres llamarlo caer bien es de las cosas más importantes. Y si te acercas a tu contrincante siguiendo la fuerza de la gravedad puedes atraértelo y quedar en una mejor posición.
Volvió a pensar en las pirámides y su idea de que fueran monumentos para acercarnos al Sol cobró más fuerza, al igual que sus hermanos árabes rezaban en dirección a La Meca para aunar fuerzas.
De hecho a La luna se puede llegar conociendo unicamente la formulación física de la teoría de la gravedad enunciada por Newton, pero Omar incluso iba más lejos ya conocía ese entramado, pero creía que hubiera una fuerza metafísica más profunda que además de regir nuestro sistema solar regía nuestros corazones.
Iba a empezar el torneo de poker que en cierta manera era empezar a interactuar con los jugadores, como si lo estuviese haciendo con Nawal de una forma muy parecida y a una distancia bastante similar y ver lo que pasaba. De hecho interactuar jugando al poker con jugadores a distancia o al ajedrez tenía similitudes con la interactuación que iba a tener con Nawal esa madrugada, aunque ella no fuera consciente de ello, aunque sí lo sería ya que las fuerzas siempre actúan por parejas.
Aunque no era la hora más adecuada para jugar ya que el túnel mágico no se abriría hasta más tarde decidió probar suerte, y es que repito que en el poker caer bien y ser respetado en la mesa es fundamental, como en muchos aspectos de la vida. Él haría un acercamiento hacia donde aparentemente estaba el otro jugador con el fin de ganárselo y a fin de cuentas ver hasta donde podía llegar en ese torneo.
Faltaban tres minutos para que empezara el torneo y ya empezaba a hacer acercamientos hacia la posición en la que él suponía que estaban los otros jugadores, desde su habitación con el fin de ganárselos y limar asperezas. ¡En éste momento el torneo empezó!.
Él pensaba como en los aviones se viaja tan incómodo y es que la gravedad es muy pequeña, y viajar en primera con un asiento que pesa el doble que el de los de turistas aliviaba el viaje al tener una relación del doble de gravedad, a la vez de interactuar menos con la gravedad de los viajeros de turista que son más numerosos.
El torneo comenzó siendo la de él una buena mano, y actúo a ver si era respetado con esa mano subiendo la apuesta. Vio que un jugador era bastante agresivo y decidió ganárselo dirigiendo su masa hacia él.
Vio que aquello funcionaba en cierta manera y casi le sale un farol.
A la siguiente tuvo una buena mano y fue respetado ganando el uno contra uno con otro con una mano más débil, pero Omar no dejaba de pensar en su momento mágico con Nawal que se acercaba por momentos.
Aunque hay que reconocer que esos primeros pasos que estaba dando eran prometedores, ya prácticamente entraba en la zona de premios del torneo, y decidió darse un respiro y relajarse un poco. Aquello iba muy rápido la historia desde las pirámides hasta el siglo XXI se concentraba en Omar en cuestión de segundos.
Acabó su cigarrillo y comenzó a ver si podía mejorar su posición en el torneo.
Se tiro un farol que no fue respetado, ya que el contrincante tenía una pareja de reinas de mano, pero si fue respetado por los otros tres contrincantes que pujaron al principio, la cosa iba bien pensó.
Incluso se le ocurrió que la pintura de La Capilla Sixtina de Miguel Ángel acercando su mano a Dios era una alegoría de lo que el estaba intentando hacer, que era intentar acercar su masa a Dios para una unión,
Mientras tanto esas cosas seguían pasando en el torneo. Jugó una mano fuerte contra una débil, y teniendo sólo carta alta ganó después de que le respetara el otro contrincante después de echarse un semifarol.
Le cambiaron de mesa y se encontró con dos jugadores agresivos a los que decidió dar un paso para unirse a ellos y que le respetaran, el tiempo iba pasando y quedaban cinco horas para iniciar su contacto con Nawal, Omar estaba asombrado excitado e ilusionado de sobremanera.
A uno de los jugadores se lo iba ganando para la causa, pero el otro seguía siendo muy agresivo.
Tuvo una mano regular y el jugador agresivo y dos de los jugadores un poco débiles fueron con todo. Omar hubiera ganado pero decidió esperar a que el agresivo se calmara y eso empezaba a ocurrir
El agresivo contra todo pronóstico seguía agresivo y metió la pata en un buen bote contra otro jugador.
Omar no estaba teniendo buenas manos, y cada vez se acordaba más del comienzo del mágico túnel gravitatorio que empezaría con Nawal, pero dicho sea de paso, su paso por el torneo de poker estaba siendo prometedor. Era cuestión de tiempo que el jugador agresivo que jugaba sin ton ni son se estrellara y en una buena mano bien jugada Omar podía mejorar su posición en el torneo, sin embargo le cambiaron de mesa, era una mesa más calmada aunque enseguida detecto a un jugador agresivo al que había que ganárselo. Vio una oportunidad siendo el repartidor de la mesa y se tiro un semifarol, que no trago otro jugador con pareja de mano de nueves que le ganó, y que le eliminó relativamente cerca de la burbuja de premios, a pesar de no ser la hora bruja pensó y creyó firmemente que aquello empezaba a funcionar, y decidió navegar un poco por Internet para ver como se desarrollaba ese conjunto de toma y dacas que se dan en el mundo, cuando se iba acercando la hora mágica de entablar conversaciones con Nawal. De la misma manera que Miguel Ángel había plasmado en la bóveda de La Capilla Sextina el acercamiento entre el hombre y Dios.
Y a decir verdad vio cierta armonía, aunque su blog tenía pocas visitas, sin embargo la mayoría de visitas de ayer se habían producido a la hora bruja.
Omar recordó que en cierta manera Nawal de adolescente también actuaba así, acercándose a la Luna por las noches, La Luna tiene una masa considerable y era actuar como por el impulso de sentir esa unión con La luna.
La noche empezaba a caer en el lugar de residencia de Omar, y ya había caído en el lugar donde habitaba Nawal, y eso eran palabras mayores. Ya que la parte de La Tierra que todavía recibía la luz tenía un efecto gravitatorio por parte del sol mucho mayor que las zonas donde habitaban Nawal y Omar. Y ya se empezaba a reflejar una cierta magia en su relación a distancia en el túnel mágico que dejaba fluir la gravedad más fácilmente entre ellos, y se notaba una cierta alegría en el ambiente. Era como limar asperezas era como evitar rehusar una fuerza que emana de la naturaleza y trasciende a todo lo que tenga masa.
Omar cenó opíparamente y empezó un proceso que era como cuando una virgen se va a entregar a su amado, Nawal era consciente de que estaba fluyendo una poderosa fuerza entre ambos, aunque todavía quedaban tres horas aproximadamente para el punto más álgido de su relación diaria.
Decidió jugar otro torneo de poker aunque seguía ya con un ojo todo lo que pasaba con Nawal, además la hora era más propicia para jugar por la hora que era y por el lugar de La Tierra donde estaban los otros jugadores.
La noche empezaba a ser mágica era como si se sintiese que Peter Pan se iba a escapar con Wendy al país de nunca jamas,
Omar a veces hasta se movía intuitivamente en su habitación hacía el lugar de residencia de Nawal, y la alegría aumentaba considerablemente, ni siquiera lo hacía premeditadamente era como si algo innato en él le moviese en esa dirección.
Ya casi ni le importaba en torneo de poker aunque lo iba a jugar para ir aprendiendo a controlar esa fuerza que era casi como poder volar, o no casi sino como poder volar.
Volvió a la partida de poker y era jugar con otros jugadores en un lugar de residencia donde todavía brillaba el Sol, por lo que estaban mas expuestos a la gravedad del propio Sol. Omar pensó si Alejandro Magno pensó en lo mismo o sea en la gravedad cuando atrajo a su caballo en principio indomable haciéndole ver los rayos del sol y subyugándolo haciéndole ver la fuerza del Sol.
No voy a contar los entresijos de este nuevo torneo de poker que ya conocéis y que se trata de ser respetado y un poco mimado en la mesa, ya que tengo la mente puesta sobre todo en Nawal y en la gente que me rodea con la que tengo una mayor armonía, pero todo seguía lo previsto en el torneo de poker y seguía llevándome las manos que podía de la forma que he contado.
El torneo de poker iba viento en popa y con Nawal ya se empezaba a sentir una fuerza, que echando las campanas al vuelo Omar la calificó de inconmensurable. Ya parecía que no se estaban quedando en la burbuja de premios sino que ya les tocaba premio que ya iba siendo hora.
Omar se decidió a echar un vistazo a sus redes sociales, a su blog y al panorama mundial a ver que tal iban las cosas en general.
Sus intereses se mantenían que no era poco y Omar sintió un alivio general que hacía tiempo que no sentía y lo más importante en poco tiempo se iba a profundizar la relación con Nawal en su segundo día que en sus prolegúmenos ya iba viento en popa.
Todo se estaba centrando en Nawal, incluso Omar pensó que etapa de felicidad nos espera. El primer día nos quedamos en la burbuja, el segundo día la rompimos y que nos depararán nuestros siguientes días.
Ya empezaba La Luna a brillar y Omar se movía como pez en el agua en dirección a Nawal. Eran unos metros o centímetros pero parecía un acercamiento de años luz y lo mejor es que lo hacía de forma casi instintiva.
El túnel mágico que les unía a través de la gravedad brillaba como si un inmenso sol lo inundara. Esto debe ser la felicidad pensó Omar y algo parecido le debía estar pasando a Nawal.
Es como si se conociesen mejor, como si la energía fluyera entre ellos, la verdad es que no era tanto como en sus mágicos veranos de adolescentes, pero digamos que para ser su segundo encuentro a la luz de la Luna no estaba nada mal.
Mientras llegaba el momento mágico del ocaso total del día y la experiencia única del segundo día, Omar seguía jugando el torneo de poker sin quitar un ojo a Nawal y no le iba nada mal en sus dos actividades en las dos le estaba tocando premio.
Al momento tuvo una mala apuesta en el torneo que le dejo fuera, y es que a veces no es bueno dejarse llevar por la euforia y en realidad todavía quedaban unas pocas horas para que la noche fuese más mágica si cabe.
Omar se dio cuenta que la posición de Nawal era un poco más poderosa respecto a la gravedad que la de Omar, por lo que un paso suyo sería todavía más poderoso en consolidar la relación, pero como pensó Omar todo tarde o temprano llegaría.
Omar había sido un gran jugador de poker y decidió hacer una tirada de tarot egipcio a ver que definía la situación tan especial que estaba viviendo.
Salio una carta muy llamativa "la Sacerdotisa" que textualmente decía:
“El amor te espera. Detrás del velo que esconde sus sentimientos se encuentra a alguien con una inmensa capacidad de amar y ser amado. Deje que las energías del pasado que están tan cerca de la superficie, se transformen en amor y fluyan libremente. Permítete soltar tus sentimientos y compartir el flujo beneficioso del amor que existe dentro de ti. A menudo la tolerancia, la paciencia y la diplomacia son las llaves que abren el templo sagrado del amor.
Esto dejó estupefacto a Omar, era más de lo que esperaba en su segundo día, habían escapado de aquella cárcel que les apretaba, y si el destino quería tendrían más encuentros como éste y sólo Dios sabe hasta donde podrían llegar.
Me metí en un torneo de poker que duró dos horas. Llegué a la mesa final y quedé sexto entre setecientos treinta y cuatro, pero lo más importante es que la energía entre Nawal y yo fluía excelentemente, no iba a esperar mucho más a acostarme el segundo día que me había dejado el sabor de boca de haber roto la burbuja de los premios, había quedado a comer con mi colega al día siguiente y hoy había madrugado, por cierto mi colega tenía problemas parecidos a los míos y le di estos consejos que a mí me estaban funcionando, y desde otro punto de vista a él parece que también le iba mejorando su relación.
Decidió oír un poco de música, que mejor un poco de música para hacer aflorar los sentimientos que se me iban acumulando e intentar analizar un poco la situación.
La verdad es que había sido un día muy intenso y la experiencia había sido muy positiva.
La verdad es que Nawal y yo a veces nos hablábamos por Internet y otras veces de vez en cuando nos veíamos, pero la verdad es que la armonía que había ahora no ocurría normalmente.
Además la fuerza de la gravedad no se puede apantallar, siempre existe algo que sin duda beneficiaba a las experiencias que estaba teniendo, que a lo mejor Nawal no sabía de que se trataban o no era plenamente consciente de ello, pero tarde o temprano se enteraría.
¡Ya no sabía que hacer!. El amor cuando es compartido es maravilloso pero ciertamente estaba cansado, me relajaría un poco y esperaría al tercer día a ver que me deparaba.
Antes de acostarme di un vistazo a mis redes sociales y a mis intereses en Internet, y vi que habían mejorado, lo que pasa es que era cansado usar esta fuerza ascentral de la gravedad para mejorar y estaba exhausto, sin embargo algo había que me hacía permanecer con un ojo abierto intentando escudriñar los pensamientos de Nawal, aunque sabía que el juego era peligroso.
La fuerza de la gravedad es una fuerza muy poderosa y quien diga lo contrario no sabe de lo que habla.
Había notado ese respeto y esa empatía en la mesa de poker condición indispensable para que se te permita ganar algo, y con Nawal fluía inequívocamente algo, aunque tengo que reconocer que no sé si ella sería plenamente consciente de ello, pero el sabía que al tercer día ella se enteraría, había que esperar al tercer día y discutirlo con Nawal, ya que esta era una fuerza que nos afectaba a los dos.
Decidí jugar el último torneo de poker de la noche y seguir disfrutando de esta energía positiva que fluía con Nawal.
Se acostó sobre las once y media, pensó que todo el pescado estaba vendido. ¡Qué equivocado estaba!.
Se durmió pronto, lo primero que recordó fue una terrorífica imagen donde tenía que matar a un rehén de tres que tenía apuntando con una pistola, a la vez también se veía atado a una cama y para salir de aquella situación tenía que matar a la rehén de la derecha que parecía una mujer inocente, se le aparecieron imágenes de su vida donde había estado cerca de matar a alguien para salvar su vida, los típicos momentos en los que tienes que elegir entre tú y él. El ambiente era psicótico cien por cien y cada sombra que se movía en la penumbra de la habitación escondía un psicópata a punto de rebanarle el cuello con un hacha o con una arma aún peor si cabe, la ansiedad casi no le permitía ni respirar, estaba en pleno infierno y encendió la luz de la habitación y cogió el móvil. Eran justamente las tres y treinta y una de la madrugada.
Era como una profecía que se estaba cumpliendo en un tiempo milimétrico. Los instantes siguientes casi eran de pánico veía como a veces en su mente se le aparecía un diablo de forma monstruosa con el que tenía que luchar a vida o muerte.
En realidad había bajado a los infiernos, con sangre fría cogió el móvil e intentó ver una aplicación de tarot que tenía, pero casualmente no funcionaba, tenía una segunda aplicación de tarot que si funcionó y le salieron cartas muy buenas, Él era algo vidente además de buen jugador de poker por lo que se tranquilizó un poco con la lectura de las cartas.
Lo último que recuerda es que volvió a mirar el móvil y eran las tres y cincuenta y nueve, y daba la sensación que los últimos demonios salían por la puerta de la habitación, esperó unos segundos y a las cuatro en punto se calmó todo. Puso música gitana que le calmó mucho y vio sus zapatos dispuestos en la puerta de la habitación dirigidos hacia la posición en la que estaba Nawal o en la que debería estar más o menos. Dio dos pasos hacia ella ya que se preocupó de su estado, el amor es cosa de dos y ella podía haberlo pasado igual o incluso peor.
En el pequeño pueblo donde vivía Omar los bares abrían a las cinco, y además Nawal vivía en una casa alejada donde necesitaba el coche para todo. Por lo que salió a dar un pequeño paseo en dirección a Nawal con la intención de calmarla, aliviarla o lo que fuera sintiéndose un poco culpable por el túnel misterioso que había creado.
Pero al final todo había salido bien y en el pueblo se empezaba a a ver algún coche con gente que presumiblemente se dirigía al trabajo de madrugada. Ya eran casi las cinco y se dirigió a un bar a tomar café mucho más tranquilo, se respiraba un buen ambiente después de que él hubiera estado en sus sueños entre el cielo la tierra y el infierno, como si sólo le hubiera pasado a él entre un montón de gente despreocupada. Pero otra sorpresa le esperaba en el bar donde todo el ambiente se estaba volviendo más grato. Había que reconocer que en parte se sentía triunfador de haber salido del infierno, y es que en el amor se pasa del cielo al infierno en cuestión de décimas de segundo. Como cuento entró en el bar a tomar café y en la televisión había una fiesta hindú donde miles o cientos de miles no sé si dijo que llegaba a un millón de personas celebraban una conjunción planetaria, que se formaba cada no sé cuantos años, muchos se bañaban en el río supongo que sagrado para ellos. En definitiva la conjunción planetaria lo que profetizaba es que se abría un túnel entre el cielo y la tierra, quizás eso potenció la potencia de nuestro túnel de la gravedad, pensó Omar; pero la señal de los zapatos dirigidos a la posición de Nawal le decidió que tenía que seguir con este túnel que habían abierto, y aunque podía haber otros momentos raros por llamarlos de alguna manera, como podía ser el solsticio de invierno que se acercaba. Esto era algo irreversible ya que en el amor y en la guerra todo vale.
Se siguió preocupando por Nawal, pero pronto se dio cuenta que ella estaba bien. En ciertos aspectos ella era más lista y había viajado una vez a la India para encontrarse con ella misma, algo que a Omar le hubiera gustado pero que nunca hizo y lo que vio en la televisión que eran buenas noticias sobre la celebración mística en la India le tranquilizó. En el fondo todo había salido bien pero se había pasado del cielo a los infiernos y viceversa en un abrir y cerrar de ojos.
Omar ya fantaseaba como sería su tercer túnel a pesar de que el segundo que había sido demasiado potente incluso para él, que estaba acostumbrado a estas cosas del amor, y sólo acababa de acabar hace unos breves momentos, también pensó que había que tener cuidado, ya que el túnel de la gravedad que se había imaginado funcionaba y lo más sorprendente con una exactitud en el tiempo propia de la puntualidad más exquisita.
No sé si fue por que la medición que había usado utilizando la lógica física al fin y al cabo fue muy buena, pero el túnel gravitatorio funcionaba con el tiempo de una forma exacta aunque estuviese relacionado con el amor.
Se tranquilizó e incluso se emocionó de tener a su disposición una fuerza ascentral que parecía había unido a millones de Hindúes, ya que a las tres y media en su lugar de residencia debía ser el apogeo de la fiesta religiosa mística Hindú, ya que a esa hora debía ser por la mañana en la India.
Pensando en Nawal él temía cómo sería su tercera experiencia mística con la gravedad al día siguiente, pero la posición de sus zapatos en la puerta de la habitación apuntando hacía el lugar donde se encontraba Nawal no dejaba lugar a dudas, había que seguir intentándolo, pero todavía quedaba mucho para ese tercer túnel ya que el segundo se había acabado hace un momento. Y se concentró en sus quehaceres diarios, lo principal es que había quedado a comer con su socio que estaba pasando una crisis con su mujer, y esta historia además de algunos consejos por parte de Omar seguro que le vendrían bien.
El asunto es que Omar era un poco vidente o santero y eso magnificaba las fuerzas místicas. Y la gravedad a pesar de ser una fuerza física perfectamente medible también era una fuerza mística que regía naturalezas más poderosas que la propia masa de los cuerpos.
No se le podía quitar de la cabeza la tremenda experiencia que había tenido y como sería la próxima, a pesar de los pesares todo había salido bien al final y la relajación en el ambiente era patente a pesar de la bajada a los infiernos donde hubo momentos ciertamente terroríficos. Por eso estaba preocupado por el tercer túnel aunque lo esperaba con ansía, pero dada la situación decidió relajarse fumarse un cigarro y disfrutar del maravilloso día en el que había bajado a los infiernos y ahora rozaba el cielo con sus dedos.
Eran las seis de la mañana y volvió a tomar café en el bar que regentaba su amigo Morad, en el pequeño pueblo donde vivía Omar, por el camino se encontró a un señor de avanzada edad que antes se encontraba paseando cuando iba al polígono cercano a tomar café a las seis de la mañana, antes de conocer a Morad, hacía tiempo que no se lo encontraba y Omar se dio cuenta que todo seguía su ritmo, que había mucho mundo que todo estaba relacionado pero que también existían los infiernos.
Hay que reconocer que el ambiente en el pequeño pueblo era muy grato a esa hora, con la gente que se iba despertando era una mezcla de alegría respeto y renovación. Es como si todos hubiesen compartido de alguna manera, quizás cada uno a su forma, del túnel que se había abierto que a tenor de lo visto por televisión millones de Hindúes lo habían vivido como una fiesta que pasaba cada bastantes años, pero Omar lo había vivido a su manera.
Él lo había pasado sin ser consciente de lo que en esos mismos momentos pasaba en la India que era una fiesta grandiosa, aunque era obvio que en un país tan grande a pesar de ser un día mágico seguro que hubo desgracias, y es que el túnel que acabo de una forma tan buena había empezado de una forma terrorífica y tenebrosa.
Ahora tocaba una partida de poker online, era lo suyo.
Al día siguiente su colega tuvo un accidente de coche, y con Nawal la cosa tampoco funcionaba bien. Hubo otro conato de terror a las tres y treinta que le hizo levantarse de la cama.
Como vio que la cosa en el amor en general no iba bien con este tema decidió ir dejándolo, además para que mentirnos con Nawal nunca había ido bien.
Sin embargo había algo que le hizo pensar, ya que este proceso abría los infiernos y Omar que había sido un reputado jugador de poker profesional sabía que las salas de poker eran como el mismísimo infierno.
Además en La Facultad cuando estudió Ciencias Económicas siempre tuvo en mente un ciclo económico que descubrió el mismo, y que duraba lo que dos mandatos presidenciales americanos.
Desechó el ciclo que celebraban Los Hindúes ya que duraba doce años según se informó leyendo sobre esa tradición en Internet, y además era un ciclo místico con el cielo y esto de la gravedad o lo de los túneles gravitatorios parece que tenía que ver mas bien con el poker.
Por lo que decidió pasarse al poker online al que el denominaba ahora poker en tiempo real. Le gustaba ese nombre a pesar que el poker presencial también era poker en tiempo real, esto era tiempo real entre largas distancias.
Se calmó fumó un cigarrillo y se preparó para usar esa misteriosa fuerza que había estado usando con otros fines.
Un colega suyo tardaría media hora en llegar y luego tendría tiempo para unos cuantos torneos que de lo que se trataba era al fin y al cabo de ser respetado o mejor dicho caer bien en la mesa. O sería abrir la puerta de los infiernos a distancia y pensó que buen nombre para un casino online “La puerta de los infiernos a distancia”
El método del túnel gravitacional consistía en llevarse bien con el oponente, pero en este caso el oponente no era el hada de Nawal ni su colega del alma, era el mismísimo diablo ya que alguien que juega al poker online os puedo asegurar que no es nuestro Ángel de la guarda.
Había que ver todo el casino online panorámicamente como se hace en el presencial y como el método del túnel abría las puertas del infierno en definitiva abría las puertas del casino online para estar al tanto de todos los detalles, detalles y otras cosas también serían necesarias como la hora de los jugadores en la que estaban sus oponentes, el solsticio de verano y de invierno y un poco de suerte.
Además el ciclo económico de los dos mandatos presidenciales en USA estaba dando sus frutos en otros negocios de Omar, y se decidió probar suerte en este mundo que él llamaba poker en tiempo real.
Ya era de noche en la residencia de Omar, y los otros jugadores que estaban más al este tenían la noche más encima aún. Era el momento de empezar a jugar, de hecho la noche es cuando mejor se abría ese túnel que Omar llamaba gravitacional, pero que podía empezar a llamarse túnel a los infiernos perfectamente.
Su primer torneo empezaba en dieciocho minutos, y ya empezaba a hacer a acercar su masa hacia la zona de residencia de los otros jugadores para abrir ese túnel gravitacional y ganárselos.
Él en el poker presencial sin ánimo de que pueda parecer pedante él no tenía nada que envidiar a nadie, ni a la propia Leo Margets, que ya era una leyenda antes de que él empezara. Siempre le llamo la atención que Margets no hubiera triunfado en el poker online, pero a decir verdad el poker online no sé si es más difícil que el poker presencial pero sí diferente.
Pensando un poco en los dos tipos de poker había una cosa que sí tenían en común que había que retirarse a tiempo, más de seis horas de poker diarios no son recomendables en ambas disciplinas. Pero Omar estaba pensando demasiado todavía era un aprendiz del poker en tiempo real y hacía proposiciones de las que no estaba seguro por lo que decidió encender un cigarrillo y esperar a que el torneo empezara. Eran las ocho treinta de la noche buena hora a priori para los primeros acercamientos, y es que no me canso de decir que para ganar al poker hay que caer bien en la mesa en la que estás sentado. El dicho que dice que “hay que tener amigos hasta en el infierno”; Parece que haya sido escrito para el poker.
Era un mundo extraño había que ganarse al oponente, o mejor dicho al diablo que había a miles de kilómetros por el túnel gravitacional, no os asustéis de los nombres que se usan para llamar a los otros jugadores, ya que este no es un juego online para hacer amigos de hecho no vas a hacer ningún amigo en este pasatiempo.
Volvió a mirar el reloj quedaban ocho minutos para empezar el torneo, tenía el cigarrillo a medias y ya hizo los primeros acercamientos hacia el lugar donde estaba concentrado el mayor número de jugadores registrados, eso ya casi lo hacía instintivamente.
Omar sabía que si perdía unos cuantos días en este nuevo pasatiempo, que es mejor llamarlo así que negocio lo dejaría, tonto no era ni estaba enganchado sólo quería saber si podía triunfar en el poker en tiempo real. De hecho él ya había triunfado de sobra en el poker presencial pero quería ver si podía controlar una mesa con nueve jugadores desperdigados a miles de kilómetros.
Acabó su cigarrillo se tomó un respiro ya que si llegaba al final le esperaba una hora de torneo y poco a poco se fue incorporando para empezar el torneo. Miró al reloj y quedaban dos minutos con treinta segundos dejo volar la imaginación y se decidió a entrar a matar por lo menos en el poker en tiempo real no tenía que aguantar los chistes del pesado de turno que solía decir que a ver si ibas a morir tú.
Bueno quedaban treinta segundos para empezar el torneo y ya hizo los primeros acercamientos antes de que le sentaran en la mesa.
El contador se puso a cero sintió una calma aunque se desconcertó un poco enseguida se centró tenía una mano débil en primera posición y pasó.
Antes de que acabara la mano que era un pequeño bote o bote familiar entre cuatro manos débiles, le cambiaron de mesa, y con una buena mano un agresivo fue con todo el con Reina Sota no fue y decidió ganarse la confianza de aquel kamikaze.
El kamikaze había ido con cinco siete y había ganado con pareja de cincos En la siguiente Omar tenía As Jota y fueron cuatro con todo, ganó Omar con pareja de ases los otros dos era un par de matados con manos débiles, pero el kamikaze anterior tenía rey rey, esto era el infierno pensó gano de chiripa.
Le cambiaron de mesa dejo pasar una mano débil y a la siguiente As-As, decidió jugar ganándose a los demás jugadores pero el típico despistadillo fue hasta el final con una pareja de reyes que había ligado.
Esto prometía pensó y ya tenía prácticamente las fichas necesarias para entrar en los premios aunque había que controlar un poco ya que la fichas eran un poco justas y es que esto era el infierno en tiempo real.
Quedaban treinta y tres jugadores y él iba segundo, y entraban en premios los seis primeros y el nivel de ciegas ya era algo elevado. Sin echar las campanas al vuelo se vio clasificado al menos sexto.
Otra remesa de jugadores tardíos entro y vio que necesitaba otra pequeña mano para estar más seguro.
Ya cobraba hasta el noveno y se centro en acercase a los kamikazes otra vez y vio que la mesa estaba llena de ellos. En cierta manera era comprensible ya que muchos ansiaban en acercarse a la zona de premios ya que iban retrasados. Le cambiaron de mesa y se echó un farol de Jota-Diez contra dos kamikazes. Se retiró por que fueron con todo pero hubiera ganado. Ahora la había cagado un poco y necesitaba otra mano para meterse definitivamente en los premios.
Entraba hasta el once en premios y el iba octavo y quedaban cuarenta y cinco jugadores en pie de un total de sesenta y ocho.
El kamikaze que había ganado el bote a otros dos kamikazes y a otro con pareja de reyes seguía haciendo de las suyas en esta mesa, los demás parecían jugadores débiles y ya le tocaba la ciega grande que no pudo jugar contra una apuesta que iba con todo.
Era un Rey-Rey el kamikaze fue y perdió con una mano inútil a pesa de haber conseguido pareja de reinas. A la siguiente me salió Rey-Rey a mí también, y uno con As-Ocho fue con cinco mil fichas, yo tenía casi cuatro mil y dos pececillos con unas pobres manos me redondearon el bote que gane hasta unas once mil fichas. Ya tenía de sobra para mis propósitos y me levante de la mesa.
El pasatiempo había durado veintisiete minutos y a pesar de que fue un infierno Omar se las había visto peores otras veces jugando en el poker presencial.
Esto más o menos funcionaba pensó; Y se quedó en blanco no sabía que torneo jugar ahora por lo que decidió encenderse un cigarrillo y cavilar.
El túnel gravitacional o puerta a los infiernos funcionaba, y además bastante bien, el asunto realmente importante era acabar la noche en positivo, anteayer la había acabado así y en este mismo momento también estaba en positivo y esta es la decisión que debe tener un jugador siempre que está en positivo, si retirarse o no, decidió jugar otro torneo ya que se vio fresco después de sus primeros veintisiete minutos.
Quedaban treinta y cinco minutos para su siguiente sorteo y era uno que si llegaba al final iba a durar tres horas.
Llevar dos días en positivo era muy prometedor, ya que de momento no los iba a perder, puesto que a este torneo se accedía con unos bonos que le habían regalado. Después de ver como se las ingeniaba en ese torneo cavilaría como acabar la noche, pero se sentía bien controlaba más o menos todos los aspectos del poner en tiempo real y ahora necesitaba un descanso era lo suyo.
Omar decidió no seguir aburriendo con sus historia, ya que en este pasatiempo la multitud de manos que jugaría serían muy parecidas, pero salir indemne dos días del infierno eran palabras mayores y parecía que el túnel gravitacional funcionaría, pero eso es otra historia y todas las historias hasta ésta historia tienen un final.
Al fin y al cabo el túnel gravitacional que ideo para abrir un túnel en el cielo entre el y Nawal, sirvió para abrir un túnel entre él y en infierno del casino online. Y es que la vida es impredecible pero había que aprovechar los buenos momentos que le depararía este pasatiempo que él no quería llamar negocio.